
Nuestro método
¿Te duelen los músculos? No hace falta ser valiente ni sufrir en silencio. Descubre las virtudes de las almohadillas térmicas a través de esta guía y aprende a sacarles el máximo provecho. Atrás quedaron los días en que tenías que llenar una bolsa de agua y rezar para que conservara el nivel de calor de tu elección.
Tampoco hace falta calentar un pedazo de tela en el microondas una y otra vez hasta dar con la temperatura adecuada. Las almohadillas eléctricas están diseñadas para combatir tu molestia específica. Al conectarlas a la corriente eléctrica, puedes elegir la temperatura que más te convenga. Sigue leyendo y elige el modelo adecuado para la zona afectada en cuestión.
Lo más importante
- Las almohadillas térmicas generan calor a partir de la conexión a la corriente. Sirven para aliviar dolores musculares, lesiones, contracturas y problemas de circulación. También pueden usarse para tratar condiciones crónicas como la artritis.
- Existen diferentes tipos de almohadillas térmicas y cada variedad corresponde a una necesidad. Para dolores generales están las rectangulares, para males de cuello están las cervicales. También hay almohadillas cervicales dorsales, y las que están diseñadas para las lumbares.
- Para que elijas una almohadilla térmica que cumpla con tus expectativas, debes tener en cuenta criterios clave como el material o el método de lavado, entre otros. Lo veremos detenidamente al final de la guía, en la sección de criterios de compra.
Las mejores almohadillas eléctricas: nuestras favoritas
Elegir una almohadilla térmica es una misión más importante de lo que parece. Debes elegir un producto capaz de prevenir o eliminar tus molestias y dolores. Para ayudarte en la búsqueda de la almohadilla ideal, te contamos sobre las tres almohadillas más llamativas del mercado. Úsalas como referencia cuando compres una para ti.
- La almohadilla térmica favorita de los compradores online
- La almohadilla térmica para la espalda
- La almohadilla térmica ajustable para las extremidades
La almohadilla térmica favorita de los compradores online
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Los compradores tienden a elegir este modelo de Mighty Bliss, que destaca por ofrecer un excelente equilibrio entre costo y calidad. Consiste en una almohadilla térmica de 12 pulgadas por 24 pulgadas. Para seguridad de los usuarios, cuenta con un sistema de apagado automático de seguridad.
Esta almohadilla es adecuada para usar en espalda, piernas y brazos, pero no se recomienda colocarla en el rostro. Está fabricada en tela de microfibra, muy suave y agradable al tacto. Tiene varios ajustes de calor y se puede usar en piel húmeda o seca.
La almohadilla térmica para la espalda
Este modelo de almohadilla térmica de MaxKare es una excelente opción para quienes sufren de dolores en la espalda. Consiste en una almohadilla con bordes que se colocan sobre los hombros y que cubre la espalda. De esta forma brinda calor a la espalda, cuello y hombros.
Esta almohadilla tiene dimensiones de 24 pulgadas por 35 pulgadas. Tiene cinco niveles de calor que ayudan a ajustarla a tus necesidades específicas. Además, cuenta con un temporizador y sistema de apagado automático.
La almohadilla térmica ajustable para las extremidades
Las almohadillas térmicas también son útiles para las extremidades, por ejemplo, en caso de molestias en los brazos o piernas. Por eso, Sunbeam Flexfit ha desarrollado este modelo de almohadilla térmica que consiste en una banda que se enrolla a las extremidades.
Esta almohadilla tiene 2.5 pulgadas de ancho y 42 pulgadas de largo. Brinda tres ajustes de calor y tiene función de apagado automático que se activa luego de dos horas de uso. La almohadilla puede desconectarse del cable para ser lavada en lavadora.
Guía de compras: Lo que debes saber sobre las almohadillas térmicas
¿Qué es una almohadilla térmica y para qué sirve?
El termostato ayuda a ajustar la temperatura de acuerdo a las preferencias y necesidades del usuario. Para disminuir el riesgo de accidentes en casa, las nuevas almohadillas vienen con una opción de apagado automático. La mayoría de almohadillas son portátiles y fáciles de utilizar.
¿En qué situaciones se recomienda usar una almohadilla térmica?
- Si te quedaste dormido en una mala posición y como resultado tienes una contractura.
- Si te estás recuperando de alguna lesión causada por el deporte.
- Si cargaste más peso del debido y sientes un dolor muscular puntual.
- Si tienes un tirón muscular como consecuencia de una actividad de alto impacto.
- Si sufres de dolores menstruales severos.
- En caso de reumatismo, ciáticas, lumbalgias o tendinitis.
- Si sufres de problemas de circulación o no logras calentar cierta parte de tu cuerpo.
¿De qué manera impacta el calor en nuestros músculos?
En otras palabras, el calor posibilita la dilatación de los vasos sanguíneos. Al hacerlo, permite la llegada de oxígeno y de otros nutrientes y disminuye la presión en las articulaciones. Gracias a este proceso sentimos que el dolor desaparece. Adicionalmente, el calor tiene la capacidad de aumentar la flexibilidad de los músculos y los tendones (2).
¿Qué tipos de almohadillas térmicas existen en el mercado?
Tipo de almohadilla | En qué consiste | Usos frecuentes |
---|---|---|
Almohadilla térmica rectangular | Puede venir en diferentes tamaños y su objetivo es adaptarse a cualquier parte del cuerpo. | Al ser versátil, puede usarse en el abdomen, las piernas, los brazos o la espalda.
También es ideal para mantener el calor y para los dolores menstruales. |
Almohadilla térmica cervical | Su diseño permite enfocarse en la zona del cuello y los hombros. | Dolores ocasionados por las malas posiciones al caminar.
Dolores por pasar muchas horas frente al ordenador. |
Almohadilla térmica cervical dorsal | Tiene forma de chaleco y permite aliviar los dolores en la zona de la espalda y del cuello. | Contracturas en el cuello, dolores severos de espalda ocasionados por las malas posturas al dormir.
Molestias por cargar peso. |
Almohadilla térmica para las lumbares | Su diseño se asemeja al de una faja y sirve para eliminar malestares en la parte baja de la espalda. | Dolores por compresión de la columna.
Tensión o desgarros de los músculos o los ligamentos que sostienen la espalda. |
¿Cómo se debe usar una almohadilla térmica?
- Úsala en sesiones de diez a treinta minutos cada dos horas.
- Asegúrate de que la temperatura que elijas sea la adecuada para la molestia que sientes.
- Evita usarla durante las primeras 48 horas de haber sufrido una lesión.
- Aplícala sobre la piel seca y no sobre cremas para evitar quemaduras.
- Si crees que puedes quedarte dormido, asegúrate de encender la opción de apagado automático.
- Dependiendo de la lesión, es posible que tu especialista te recomiende hacer estiramientos después de aplicar la almohadilla.
- Asegúrate de lavar la almohadilla cada tanto tiempo para garantizar su higiene.
¿En qué casos debería aplicar frío y en cuáles calor mediante una almohadilla térmica?
Terapia de calor | Terapia de frío |
---|---|
El calor (a través de la almohadilla eléctrica) suele ser más efectivo para aliviar dolores crónicos, como la artritis. | En las primeras horas de una lesión el frío es la mejor opción, ya que ayuda a reducir las inflamaciones. |
Es el tratamiento que se debe seguir si se busca reducir la aparición de espasmos musculares. | Los especialistas suelen recetar la aplicación de hielo para las contusiones. |
Después de las primeras 48 horas de una lesión muscular, el calor tiende a ser el tratamiento recomendado. | Se recomienda para esguinces. |
Se aconseja aplicar calor en dolores esporádicos ocasionados por las malas posturas. | Es efectivo para disminuir moratones e hinchazones en la piel. |
Criterios de compra
Una búsqueda rápida en el ordenador es suficiente para darse cuenta de la infinidad de almohadillas térmicas que están a la venta. No te abrumes. Tómate el tiempo necesario para hacer una compra responsable y ten en cuenta los criterios de compra que mencionamos a continuación.
Tipo de almohadilla térmica
Este criterio parece evidente, pero muchos usuarios que compran una almohadilla térmica por primera vez piensan que el modelo no tiene importancia. Sobra decir que la efectividad del producto dependerá de su capacidad de responder a tus necesidades. Es importante que antes de lanzarte a elegir identifiques qué buscas con el producto.
Si lo que quieres es una almohadilla térmica para tener en caso de cualquier dolor muscular, es mejor que compres una rectangular. También si buscas disminuir tus dolores menstruales. En cambio, si tienes una lesión específica en la espalda o en el cuello, compra un modelo diseñado particularmente para estos fines.
Material
El material es uno de los criterios clave que debes considerar al comprar una almohadilla. En primer lugar, asegúrate de que sea agradable al tacto, ya que es fundamental que te sientas cómodo mientras lo usas. Además, procura que sea un material que conserve adecuadamente el calor y que sea transpirable.
Los tejidos sintéticos suelen ser los que más cumplen con las características mencionadas en el párrafo anterior. Sin embargo, no todas las pieles toleran este tipo de materiales. En caso de que tengas alguna alergia o reacción adversa a los sintéticos, puedes optar por una almohadilla con funda de algodón.
Tamaño
Como te has podido dar cuenta al leer este artículo, las almohadillas vienen en una gran variedad de diseños y tamaños. No hay un tamaño ideal para todos los casos, pero sí uno apropiado para el tuyo. Si piensas comprar una almohadilla rectangular, las medidas mínimas recomendadas son 30 x 40 centímetros.
En cambio, si vas a optar por una almohadilla térmica cervical dorsal, asegúrate de que venga con correas ajustables. De lo contrario, fíjate en las medidas antes de comprarlo para garantizar que te quede bien. También te aconsejamos que tengas en cuenta la longitud del cable. Cuanto más largo sea, más flexibilidad tendrás para moverte mientras lo usas.
Facilidad de lavado
Este es un factor que muchos usuarios subestiman a la hora de comprar. Te recomendamos no caer en ese error y asegurarte de que la almohadilla térmica que elijas sea fácil de lavar. Las menos prácticas no tienen fundas y no son desmontables, por lo que la única forma de limpiarlas es con un paño húmedo de forma superficial.
Sin embargo, las más higiénicas son las desmontables. Permiten retirar el cable de electricidad, y otras piezas esenciales para su funcionamiento, para lavar el resto en la lavadora. Es fundamental limpiar la almohadilla porque está expuesta al sudor, el polvo y demás.
Seguridad
Una de las características más importantes de una buena almohadilla térmica es su capacidad para distribuir el calor uniformemente. Solo así nos podremos asegurar de que tenga un impacto real en toda la zona del cuerpo afectada. Sin embargo, más allá de eso, es indispensable que la almohadilla cuente con un sistema de seguridad confiable.
La buena noticia es que hoy la mayoría de almohadillas disponibles en el mercado tienen una opción de apagado automático. El tiempo que tarda en apagarse puede variar. En algunos productos es de una hora y media y en otros es de siete horas. Procura no elegir una almohadilla demasiado económica que no cuente con esta tecnología.
Resumen
Esperamos que estés preparado para elegir una almohadilla térmica que te aporte bienestar y alivio cuando lo necesites. El hecho de que hayas llegado hasta aquí significa que te tomas en serio tu salud. Gracias a ello, ahora entiendes en qué consisten los beneficios de una almohadilla térmica y cuáles son las recomendaciones para darle un uso adecuado.
Además, tienes mayor claridad sobre cómo actúa el calor en tus músculos y de qué forma los beneficia. También estás familiarizado con los diferentes tipos de almohadillas térmicas y las virtudes de cada uno. Incluso, identificas las circunstancias en que este producto puede ser efectivo y los casos en los que es mejor recurrir a otro tipo de terapias.
Gracias por acompañarnos hasta el final y por confiar en nosotros para hacer tus compras. Te deseamos mucho éxito en tu elección. Si te gustó este texto, no dudes en compartirlo y déjanos tus comentarios sobre tu experiencia con almohadillas térmicas.
(Fuente de la imagen destacada: Agenturfotografin: 88566526/ 123rf.com)
References (6)
1.
Cuándo es mejor aplicar frío o calor para tratar los dolores musculares. BBC Mundo. (Publicado el 15 de mayo de 2015). (Consultado el 26 de noviembre de 2019).
Source
2.
¿Qué alivia más un músculo adolorido, frío o calor? El nuevo Herald. (Publicado el 18 de abril de 2016). (Consultado el 26 de noviembre de 2019).
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3.
Dolor lumbar. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. (Consultado el 27 de noviembre de 2019).
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4.
What You Should Know About Heating Pads. Heatingpadhub.com. (Consultado el 25 de noviembre de 2019).
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5.
Paul Ingraham. A detailed guide to using heat as therapy for acute and chronic pain. PainScience.com. (Publicado el 19 de agosto de 2016). (Consultado el 27 de noviembre de 2019).
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6.
Heating Pads for Back Pain: Benefits and Best Practices.Healthline. (Consultado el 26 de noviembre de 2019).
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