Última actualización: mayo 19, 2021

En ciertos momentos de nuestra vida se nos enseña que hay ocasiones en las que hay que correr riesgos. Sin embargo, el dinero es siempre un tema tabú a la hora de arriesgarse. La razón de esto es simple: las personas tienen, en general, escasa educación financiera.

Sin embargo, en lo que a dinero y finanzas se refiere, a veces es interesante correr riesgos. Los beneficios, al fin y al cabo, pueden ser muy grandes. En este artículo vamos a explicarte por qué y te enseñaremos cómo gestionar tu riesgo financiero.




Lo más importante

  • El riesgo financiero que asumas dependerá de tu perfil de riesgo y tus objetivos.
  • Para las inversiones más complejas, recuerda consultar a un experto.
  • Diversifica tus activos, revisa tus cálculos y analiza el mercado y el entorno de la empresa en la que inviertas.

¿Qué es el riesgo financiero?

El riesgo financiero tiene multitud de definiciones, según el entorno en que nos encontremos. De forma breve, se dice que es el grado de incertidumbre respecto a la rentabilidad de una inversión, según tus decisiones de financiación. Si, por ejemplo, una empresa quiere ampliar su capital mediante la venta de acciones, debe asegurarse de que sus activos y futuros beneficios podrán hacer frente al posterior reparto de dividendos.

Lo mismo ocurre si una empresa o particular quiere pedir un préstamo. Debe asegurarse de que el rendimiento de ese dinero le permitirá cubrir sus intereses. Durante este artículo te contamos, paso a paso, como deshacerte de gran parte de esa incertidumbre.

Mantenerte informado sobre el entorno es tan importante para gestionar tu riesgo financiero como tus cálculos. (Fuente: Artem Podrez: 5716027/ Pexels)

¿Qué tipos de riesgos financieros existen?

Si bien se les denomina como "tipos", esta sección habla más bien de los distintos riesgos que componen el riesgo financiero en su conjunto. Así, podemos clasificarlos en:

  • Riesgo de liquidez: Se da cuando una de las partes no puede asumir su parte del trato, dado que no puede efectuar el pago de la transacción (la empresa no paga dividendos, el inversor no abona el precio de sus acciones).
  • Riesgos de mercado: Es el riesgo financiero derivado de operar en los mercados financieros. Ejemplos de esto son los aumentos de las tasas de interés o las fluctuaciones del tipo de cambio, si operas con divisas.
  • Riesgos no financieros: Aquí se contemplan factores como el entorno, la seguridad jurídica, la situación geopolítica o las preferencias de los inversores. Son los riesgos más difíciles de prever, dado que pueden ocurrir por razones que escapan a parámetros puramente financieros.

¿Es lo mismo riesgo financiero que riesgo económico?

Esta es una pregunta muy común y lo cierto es que, a primera vista, suenan idénticos. Sin embargo, aunque tienen similitudes y están muy relacionadas, no son lo mismo. El riesgo económico hace referencia a la incertidumbre respecto a los beneficios de una inversión de acuerdo al entorno en el que la empresa opera. Ejemplos de esto son la política de comercialización de una empresa o la llegada de nuevos competidores.

La principal diferencia entre ambos riesgos reside en que mientras que el riesgo financiero es más general y depende factores externos a la empresa o el particular, el riesgo económico depende, esencialmente, del entorno de la empresa y sus rendimientos. No obstante, ambos están relacionados, ya que dependen, en parte, del rendimiento económico de la empresa.

¿Cómo se mide y calcula el riesgo financiero?

En esta parte del articulo queremos dejar una cosa clara: las empresas y los particulares funcionan de manera muy distinta a la hora de gestionar el riesgo financiero. Es por eso que vamos a hacer una distinción entre ellos. Con todo, nuestro mayor interés reside en la gestión del riesgo financiero personal.

Riesgo financiero para empresas

Las empresas requieren constante financiación externa para sus mayores proyectos. En este caso, la forma más fácil de calcular el riesgo financiero es como sigue:

  • E[BAIT]: Es el valor esperado de los beneficios antes de intereses e impuestos. El coeficiente (1-t) mide el porcentaje de impuestos sobre ese beneficio.
  • Int: Intereses pagados por las deudas contraídas.
  • E: Proviene del inglés equity. Es el valor de mercado (o contable, en su defecto) de la empresa.

Un riesgo financiero alto implica que la empresa está fuertemente endeudada y no logra obtener rendimientos suficientes de esas deudas. Por otro lado, las empresas con riesgos financieros bajos denotan una alta capacidad de autosustentación, lo que da seguridad a los inversores. Toda la información necesaria para calcular este índice puede encontrarse en los balances de situación de las empresas, publicados anualmente y de dominio público para accionistas y potenciales inversores.

Riesgo financiero personal

Dependiendo del tipo de inversión que se realice, el riesgo financiero personal puede calcularse de diversas formas. No obstante, aquí nos centraremos en los casos más comunes. Los tipos de inversión disponibles para particulares pueden categorizarse según el riesgo de la inversión y su rentabilidad. Dicho esto, en la siguiente tabla te dejamos los instrumentos de inversión más comunes, justo con otra información de interés.

Renta fija Riesgo Rentabilidad
Bonos Bajo Baja 
Obligaciones Muy bajo Baja, potencialmente negativa
Letras del Tesoro Muy bajo Muy baja

Como probablemente has deducido, los instrumentos de renta fija son los más seguros, ya que están avalados por el Estado, pero también son los menos rentables. Ocurre justo lo contrario con los instrumentos de renta variable, que verás a continuación.

Renta variable Riesgo Rentabilidad
Acciones/Participaciones Medio Variable, en función del rendimiento de la empresa 
Opciones Muy alto, sensible a la especulación Muy alta
CFDs/Warrants Alto Alta, aunque requiere inversiones muy fuertes
Divisas Media-baja Media-baja, depende de las divisas con las que operes
Fondos de pensiones, fondos de inversión Variable, en funcion del interés y el capital aportado Variable, en función del interés y la duración de las aportaciones, así como la esperanza de vida del cliente
Participaciones preferentes Alto Muy alta, aunque, si la empresa quiebra, es muy probable que pierdas tu dinero
Criptomonedas Muy alto, al no tener regulación ni organismos que lo garanticen Muy alta, aunque muy sensible a la especulación

Algo que podría serte de gran ayuda a la hora de elegir un tipo de inversión es conocer tu perfil de riesgo. Los portales de inversión más populares poseen tests que puedes realizar para conocer tu perfil.

Cálculo del riesgo financiero personal

Pero entonces, ¿cómo calculo el riesgo de cada inversión? Todo depende de si conoces el rendimiento pasado de dicha inversión durante un período. Suponiendo que así sea, existe una fórmula conocida como CAPM que te dará la respuesta. Es la siguiente:

E (ri)= rβ [E (rm) – rf]

  • E (ri): La rentabilidad esperada de un activo concreto. Por ejemplo, acciones de una empresa
  • rf: La rentabilidad de un activo "libre de riesgo". Por ejemplo, los activos de renta fija de nuestra tabla.
  • E (rm): Rentabilidad esperada del mercado en el que cotiza nuestro activo. En nuestro caso, el IBEX 35.
  • β: Es un parámetro estadístico obtenido mediante estadística avanzada. Sin entrar en detalles, diremos que es la sensibilidad del activo en que se invierte respecto al resto de su mercado. Cuanto mayor sea este valor, mayor será el riesgo del activo y viceversa. Ten en cuenta que, a mayor rentabilidad, mayor es el riesgo que se asume al invertir.

Las plataformas de inversión suelen disponer de todos estos datos para que realices tu mismo el cálculo. Con todo, más adelante te damos más recomendaciones para vigilar tu riesgo financiero.

¿Qué aspectos debo vigilar respecto al riesgo financiero?

Toda inversión conlleva riesgos. Incluso si te gusta arriesgar en busca de grandes beneficios, hay ciertos parámetros que debes tener controlados constantemente.

Vigila los parámetros estadísticos y las gráficas

Ya te hemos hablado de los valores esperados y las rentabilidades. Ahora toca algo un poco más ligero y fácil de interpretar: las gráficas. La parte fundamental del análisis gráfico a la hora de controlar el riesgo financiero puede resumirse en tres conceptos básicos.

  1. Establece un periodo de tiempo: Normalmente, en las plataformas de inversión es posible consultar el rendimiento de los activos día a día. Nosotros, sin embargo, te recomendamos ampliar el análisis a, al menos, un par de semanas.
  2. Observa con atención el movimiento de la gráfica: Si tras observar una gráfica durante un período de tiempo ves demasiados movimientos bruscos y que no responden a un patrón, ten cuidado. Esos movimientos son un buen indicador de volatilidad, lo que se traduce en un alto riesgo.
  3. Vigila los máximos y los mínimos de las gráficas: Relacionado con el punto anterior, este punto deja ver la estabilidad de una inversión. Estos valores muestran tendencias. Si en una semana un activo ha pasado de valer 20.000€ a 10.000€ o viceversa, es probable que este sea un activo de alto riesgo que quizá quieras evitar.

La gráfica muestra la evolución del precio, en dólares americanos, del Bitcoin, en  el periodo de  octubre de 2013 a mayo de 2021. Observa con atención los últimos 4 meses.

Ejemplos como este son señal de activos de alto riesgo con carácter especulativo. En ellos el riesgo, al igual que los potenciales beneficios (o pérdidas) son muy considerables. Opera con estos activos de forma muy cautelosa, si te decides hacerlo.

Presta atención a los ratings de las agencias de calificación

Este punto es especialmente importante a la hora de trabajar con acciones. El  objetivo de las agencias de calificación es el de proporcionar información fidedigna sobre la situación financiera de una empresa. Esta información puede ser consultada por cualquier inversor interesado en las páginas web de las agencias. Aquí te enseñamos a interpretar las distintas calificaciones de las dos principales agencias a nivel mundial.

Moody`s Standard and Poors Caracteristicas y recomendaciones
Aaa AAA La más alta calidad, inversión recomendable
Aa1 AA+ Inversión de alta seguridad
Aa2 AA Inversión segura
Aa3 AA- Inversión de riesgo leve
A1 A+ Inversión de riesgo leve
A2 A Inversión de riesgo leve
A3 A- Inversión de riesgo estándar
Baa1 BBB+ Inversión de riesgo moderado
Baa2 BBB Inversión de riesgo
Baa3 BBB- Inversión de riesgo sobre la media, especulativa
B1 BB+ Inversión de alto riesgo, no se recomienda
B2 BB Inversión no recomendable
Caa BB- Inversión de riesgo altamente especulativo
Ca B+ Inversión de riesgo extremo
C B Inversión puramente especulativa
Cl CCC+-DDD Inversión puramente especulativa o insolvente

Para el inversor estándar, lo más recomendable para operar sería el entorno de las AAA ó AA. Incluso los inversores más experimentados deberían ponerse como límite las BBB. Más allá de esos puntajes, las inversiones son marcadamente arriesgadas y especulativas.

¿Cómo puedo protegerme del riesgo?

Tras entregarte todos los datos sobre riesgos, rentabilidades y demás, es posible que te sientas algo confuso. Es normal, no te preocupes. En esta sección vamos a darte algunos consejos sencillos para minimizar tu riesgo financiero, como inicio para principiantes.

Diversifica tus activos y tus inversiones

En general, todo el mundo tiene un plan de inversión que considera sólido. Sin embargo, por muy atractiva que sea la alta rentabilidad de, por ejemplo, las acciones de Tesla o las criptomonedas, no conviene centrarse únicamente en ellas. Nuestra recomendación es que tu cartera de inversión combine distintos tipos de riesgo.

De igual forma, asigna el mayor riesgo a la cantidad de dinero que estés dispuesto a perder, dejando tus finanzas importantes en manos de activos seguros, aún si no resultan muy rentables. Qué porcentaje asignar a cada inversión debería depender de tu capital disponible, tu perfil de riesgo y de tu perspectiva temporal, es decir, cuánto tiempo puedes permitirte tener ese dinero trabajando.

Entender y comprender el movimiento de las gráficas es fundamental para conocer el riesgo de una inversión. (Fuente: Anna Nekrashevich: 6801648/ Pexels)

Mantente al tanto de la actualidad del entorno.

Te hemos enseñado cálculos y estrategias básicas para manejar el riesgo financiero. Estas son tus armas más útiles. Sin embargo, conocer qué es lo que ocurre en el plano social de las empresas es otra parte vital del riesgo. No en vano, detrás de los números, hay personas.

Esto se ve más claro con un ejemplo. Imagina que se descubre que una empresa en la que estás interesado ha estado envenenando el agua con productos tóxicos de sus baterías. Sin realizar un sólo cálculo, puedes suponer que esto va a sacudir su credibilidad, lo que salpicará a su posición financiera. El análisis del entono es, en definitiva, un complemento, un primer vistazo, a tus decisiones de inversión antes de los cálculos. Con todo, los cálculos avanzados nos permiten cuantificar ese daño, pero eso te lo contamos ahora.

Déjate guiar por los profesionales del sector

Gestionar inversiones no es una tarea sencilla. Las carteras de inversión más rentables suelen ser también las más complejas. Por ello, su construcción requiere de experiencia en el manejo de herramientas matemáticas avanzadas y experiencia. Es por ello que te recomendamos encarecidamente que, si te lanzas a invertir y no quieres correr riegos innecesarios, consultes primero a un profesional.

Por último, deja siempre claro a tu gestor tu posición sobre cualquier tipo de inversión, exige en todo momento que se te explique en qué consiste tu cartera y ten siempre en mente que la última decisión es tuya. Atendiendo a esto último, queremos poner de manifiesto los dos casos más "extremos" de esta situación.

¿Puede interesarme un riesgo financiero alto?

Recuerda que invertir conlleva riesgos. Usa únicamente el dinero que estés dispuesto a perder.

Un riesgo financiero alto suele llevar aparejado un alto nivel de endeudamiento. Esto no es un problema si tu cartera es lo suficientemente variada, pero puede ser peligroso si no es así. Sin embargo, ciertos tipos de inversor, aquellos con un perfil de alto riesgo, escogen esta modalidad. En el mundo de las finanzas, a este movimiento se le llama operar con apalancamiento.

El apalancamiento es aquella situación en la que se usa gran parte de capital externo para la realización de una operación financiera. Se trata, por definición, de una operación muy arriesgada, ya que cualquier pérdida ha de asumirse con un dinero del que no disponemos en el momento. Su principal ventaja reside en que, en caso de una operación exitosa, se pueden obtener grandes beneficios en un tiempo relativamente corto. Dado el riesgo del movimiento, sólo es aconsejable si se realiza tras una consulta previa y tras haber acumulado experiencia.

El inversor sensato gestiona su riesgo financiero mediante cálculos y la revisión periódica de la actualidad financiera. (Fuente: Stevepb: 385506/ Pixabay)

¿Existe el riesgo financiero nulo?

Si no eres una persona que tenga grandes planes para su dinero, es posible que tan solo quieras mantenerlo a buen recaudo en tu cuenta corriente o en una caja fuerte. Si te das cuenta, al principio de este artículo hemos hablado de activos "libres de riesgo" y quizá sea justo lo que tú estés buscando. No obtienes grandes rendimientos, pero no arriesgas. La realidad es que el riesgo financiero nulo es una situación ficticia creada en una estructura teórica para mostrar modelos económicos a los estudiantes de la rama económica.

La inflación, la subida general de precios, es la mejor prueba de esto. Cada año tu dinero pierde valor, incluso si no inviertes. Esta pérdida es, en sí, un riego financiero. Debido a esto, nuestro consejo es que, al menos, realices pequeñas inversiones en activos de renta fija. Así, podrás compensar, en parte, el efecto de la inflación. La gráfica que te mostramos arriba es un mágnifico indicador para escoger en qué activo de renta fija invertir.

Resumen

El riesgo financiero es inherente a la obtención de rentas, pero esta guía debería serte de ayuda a la hora de gestionarlo. No olvides consultar siempre al gestor de tu entidad financiera ante cualquier duda sobre las inversiones que quieras realizar.

Tómate esta guía como un primer contacto, no como una recomendación de inversión, y recuerda que toda inversión conlleva riesgos y que es muy recomendable que te informes sobre el entorno y las opciones para distribuir tus activos antes de comenzar.

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(Fuente de la imagen destacada: Peshkov: 128473154/ 123rf)

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