pastillas probioticas
Last updated: October 30, 2020

Nuestro método

19Productos analizados

26Horas invertidas

43Artículos evaluados

124Opiniones de usuarios

El intestino, al ser el órgano más largo de nuestro cuerpo midiendo aproximadamente ventidós pies, no solo es responsable de una de las etapas más importantes de la digestión. Además de descomponer químicamente los alimentos y absorber sus nutrientes, desempeña un rol clave en la protección de nuestro organismo, pues en este vive el 70 % de las células de nuestro sistema inmune (1).

La microbiota que conforma el intestino y su influencia en la aparición de determinadas enfermedades más allá de las digestivas, está evidenciada científicamente. Pero además, su conexión con el cerebro, con el que se comunica directamente y trabaja en conjunto, tiene gran repercusión en nuestro bienestar mental (2).




Lo más importante

  • El intestino es el hábitat natural de alrededor de 100 billones de bacterias de 400 especies distintas que conforman la microbiota. Esta cumple funciones metabólicas, protectoras y reguladoras en nuestro organismo (3).
  • La poca variedad de bacterias o un exceso de las nocivas, pueden significar la aparición de enfermedades e incluso poner en riesgo nuestra vida.
  • A través de los prebióticos (carbohidratos no digeribles) y probióticos (microorganismos vivos de diversas cepas) podemos fomentar el equilibrio de la flora bacteriana.

La salud intestinal y los probióticos: nuestras recomendaciones

A continuación, te mostraremos los cincos productos más comprados y con las mejores reseñas en el mercado online. Hay que destacar que estos suplementos no sustituyen ningún alimento ni aportan los nutrientes de una dieta balanceada. Es importante que antes de cualquier compra busques información, o consultes con un especialista, para determinar el mejor prebiótico o cepa de probiótico según tus necesidades.

Los prebióticos y probióticos que tu microbiota necesita

Estas enzimas digestivas son el complemento perfecto a una alimentación balanceada. Contiene prebióticos y probióticos que mantendrán tu flora intestinal en un índice saludable. Asi, te ayudarán a tener una digestión más efectiva y sana.

Es un suplemento de toma diaria y el envase tiene abastecimiento suficiente para 2 meses. También puede tener otros efectos positivos, como la reducción de los gases e hinchazones abdominales. Además de prebióticos y probióticos, tiene extracto de cúrcuma y jengibre, entre otros.

La mejor fórmula para fortalecer el sistema inmunológico

Este suplemento es una gran opción para quienes buscan fortalecer sus sistemas inmunológicos. Ello  se debe a que cuenta con 50 mil millones de cultivos de bacterias pertenecientes a 12 cepas distintas. Todas, por supuesto, beneficiosas para el sistema digestivo.

Al tener una microbiota variada y en números positivos, las células de nuestro sistema inmunológico tienen más de donde alimentarse. Así, logra fortalecer nuestro sistema desde la base. Es un producto libre de gluten, lácteos y soja.

La mejor inulina prebiótica para el tránsito intestinal

La inulina es un compuesto que puede mejorar considerablemente el proceso de absorción de nutrientes en el tracto digestivo. Así, ayuda a hacer el proceso digestivo más efectivo y a que tu cuerpo aproveche mejor lo que consumes.

Este suplemento de prebióticos a base de inulina es apto para personas sanas y adultas. Es una presentación en polvo que se diluye en agua. Se puede usar para batidos e, incluso, para cocinar. Está hecho usando ingredientes naturales sin intervención genética.

Suplemento con zinc para veganos

Los veganos deben cuidarse de los suplementos que aseguran ser aptos para ellos, aunque no lo son al 100 %. A ellos les recomendamos los probióticos de Now, una empresa con prestigio que asegura transparencia gracias al certificado GMP (Good Manufacturing Practice) que llevan sus suplementos.

Este suplemento tiene 25 mil millones de cultivos, pertenecientes a 10 cepas distintas. Tal variedad de probióticos potenciará tu salud intestinal y te ayudará mejorar tu sistema inmunológico. Este envase con 50 cápsulas te alcanzará para mes y medio, aproximadamente.

Cáscaras de psyllium para que no falte la fibra

Las cáscaras de psyllium son una fuente de fibra nada desdeñable que se puede incorporar a cualquier dieta. Usando un suplemento como este, que se diluye en agua y se toma antes de la comida. Es una excelente forma de apoyar el sistema digestivo.

Esta presentación en polvo puede durar por muchos días, teniendo en cuenta que solo requiere una toma diaria. Sin embargo, es importante recordar que el consumo de este suplemento no sustituye una dieta balanceada. Solo se deben usar como complemento.

Lo que debes saber sobre la salud intestinal

Un proceso tan importante para el ser humano como la digestión es posible gracias al aparato digestivo, que se constituye por órganos sólidos y otros huecos. Los sólidos son el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. Los órganos huecos son la boca, el esófago, el estómago, el ano y el intestino, que los conecta conformando el tracto digestivo.

El intestino contiene un grupo de bacterias que contribuye de manera especial a la descomposición de alimentos y líquidos. Esa microbiota, en conjunto con los sistemas nerviosos, circulatorios y el resto de los órganos del aparato digestivo, trabajan para obtener los nutrientes que nuestro cuerpo necesita (2).

cita medica

El embarazo suele ser una condición en la que se registran diferentes trastornos digestivos, como náuseas, vómitos, acidez, flatulencia y estreñimiento. (Fuente: Ungur: 38216413/ 123rf.com)

La función del intestino y la microbiota

La función del intestino grueso y delgado no se limita a la digestión de alimentos. También producen varias sustancias transmisoras, intervienen en el equilibrio hídrico del cuerpo y en la lucha contra los gérmenes.

El intestino delgado tiene una longitud de 10 a 16 pies, mientras el grueso oscila entre 3 y 5 pies. El primero se encarga de descomponer químicamente los alimentos y absorber el agua y sus componentes básicos, mientras el segundo procesa los nutrientes restantes y conduce los productos de desecho hasta el ano (4).

El intestino es el hábitat natural de alrededor de 100 billones de bacterias de 400 especies distintas que conforman la llamada microbiota. Aunque no es un factor indispensable para la vida, sí es esencial desde el punto de vista fisiológico (3). La conocida también como flora intestinal cumple tres funciones primarias:

  • Función metabólica: extrae y asimila nutrientes, además de transformar los residuos de los alimentos con sus procesos bioquímicos.
  • Función protectora: a través de un efecto barrera, previene el alojamiento de bacterias nocivas en el ecosistema intestinal.
  • Función trófica: mantiene la estructura y funcionamiento del tubo gastrointestinal, así como el equilibrio de su microbiota, que cumple un rol clave en el sistema inmunitario (5).

Influencia de la flora bacteriana en la salud general

Cada vez parece más evidente que el equilibrio intestinal es fundamental para el bienestar del ser humano. Específicamente, el papel de la flora bacteriana trasciende los problemas del tracto digestivo y puede impactar en la salud en general.

La alteración de la microbiota se ha vinculado con patologías gastrointestinales como diarrea, síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Pero también existen estudios donde la relacionan con el cáncer de colon, atopias como eczema, asma, rinitis, alergias y trastornos autoinmunes, como esclerosis múltiple y diabetes tipo 1 (5).

Otras investigaciones plantean el impacto de la flora intestinal en la aparición, desarrollo o mantenimiento de la obesidad y el síndrome metabólico (7). El desequilibrio de la microbiota nos hace más vulnerables a infecciones del tracto gastrointestinal y puede deteriorar nuestra salud en general (3).

María del Rosario MoralesFacultad de Medicina de la UNAM
"Somos un organismo completamente comunicado de todos los órganos de nuestro cuerpo y que no es de extrañarse que la flora bacteriana del intestino forme parte importante para mantener la salud o para producir enfermedades".

Salud intestinal y cerebro

Aunque algunos especialistas le llaman “el segundo cerebro” y destacan que es uno de los órganos que funcionar con cierta autonomía, lo cierto es que el intestino y el cerebro mantienen una continua conexión (8). Este eje vendría a explicar la correlación bajo estudio entre las alteraciones de la flora intestinal con problemas de salud mental como ansiedad, depresión, esquizofrenia y autismo (10, 11).

Así como el cerebro le comunica al estómago cuando vemos algo sabroso o podemos sentir náuseas cuando estamos estresados, igualmente el sistema intestinal le envía mensajes al cerebro. Por ejemplo, si comemos algo que nos enferma, probablemente no volvamos a ingerirlo por un buen tiempo. El vínculo ha dado apertura a alternativas terapéuticas que involucran lo gastrointestinal y lo cognitivo.

Cómo mejorar la salud intestinal

Los expertos consideran que para generar o mantener una microbiota rica y variada, se requieren combinar cuatro factores indispensables (12): alimentación, hidratación, ejercicio y descanso. Además, hacen hincapié en la necesidad de limitar el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINES) (13) y el uso de antibióticos sin prescripción médica (1), pues pueden desequilibrar considerablemente la flora intestinal.

Comer despacio, en porciones pequeñas y a la misma hora son algunas recomendaciones referidas al aspecto alimentario. En cuanto a los alimentos que deben incluirse en la dieta, o aquellos cuyo consumo debe reducirse, se encuentran (8, 14, 15):

Alimentos favorables y recomendados Alimentos poco favorables o perjudiciales
Frutas
Verduras
Yogures
Legumbres
Frutos secos
Cereales integrales
Carnes magras
Pescado
Con suplementos probióticos
Azúcares procesados o refinados
Harinas y otros carbohidratos simples
Embutidos
Carnes rojas
Grasas hidrogenadas y frituras
Margarinas
Alimentos procesados
Comidas picantes

Tomar abundantes líquidos es fundamental para la hidratación, siendo el agua el principal de ellos. Las bebidas azucaradas y gaseosas deben eliminarse del consumo habitual, así como las alcohólicas si existen problemas intestinales.

Finalmente, el descanso y el ejercicio son una dupla que no debe faltar. La primera supone mantener patrones de sueño regular, así como controlar los niveles de estrés. El ejercicio será un ingrediente complementario para reducir las tensiones diarias y la ansiedad. Pueden además incluirse prácticas de yoga, relajación y meditación consciente.

Eliminar bacterias del intestino: ¿es el objetivo?

En ocasiones, la flora intestinal sufre un desequilibrio, pasando a albergar más bacterias dañinas que favorables debido a diferentes razones que van desde la edad y la genética hasta el entorno y el estilo de vida (16). Esa proliferación excesiva de bacterias nocivas puede llevarnos a agotar los nutrientes o a una malabsorción, deshidratación u otras complicaciones más graves (17).

Diarrea, distensión, cólicos, flatulencia y pérdida de peso son algunos síntomas del exceso de bacterias desfavorables.

Estas pueden tratarse con medicamentos que ayuden el movimiento intestinal o con antibióticos, bajo indicación de un especialista. Estos últimos deben usarse bajo estricta vigilancia médica, pues su acción no se limita a las bacterias nocivas y un uso incorrecto puede generar resistencia bacteriana (18).

No existen estudios concluyentes sobre las dietas y terapias de desintoxicación, como ayunos, consumo exclusivo de jugos o ciertos alimentos, laxantes y limpieza con enemas. Sus efectos a largo plazo se desconocen, pero los inmediatos implican pérdida de peso no duradera, deshidratación, desequilibrios electrolíticos y problemas renales (19).

frutas para dieta

Comer despacio, en porciones pequeñas y a la misma hora son algunas recomendaciones referidas al aspecto alimentario. (Fuente: Lola1960: 46898758/ 123rf.com)

Impacto de los fármacos en la flora intestinal

El ecosistema intestinal puede verse afectado por el uso de ciertos medicamentos como antibióticos, antiácidos, laxantes osmóticos, antidepresivos, ansiolíticos, antialérgicos, anticonceptivos hormonales y antidiabéticos. Los estudios indican que estos fármacos pueden alterar cerca del 20 % de la composición y diversidad de bacterias en la microbiota (20).

Desde ya hace un tiempo que se ha asociado el incremento del uso de antibióticos de amplio espectro con la aparición de diarrea. Algunos estudios indican que entre un 5 y 25 % de pacientes con estos tratamientos mejoran al finalizarlo. El mecanismo de los antibióticos suele alterar la microbiota y la motilidad del tubo digestivo, además de tener un efecto tóxico o alérgico sobre la mucosa intestinal (21).

Con respecto al resto de los medicamentos mencionados, los especialistas indican que deben tomarse con menos regularidad y con cierta precaución, dentro de lo posible. De ser un tratamiento crónico, es importante que se mantenga un seguimiento médico para tomar acciones correctivas del equilibrio intestinal (20).

Microbiota intestinal en las mujeres

Los estudios en torno a la microbiota intestinal evidencian que los genes, las condiciones del entorno y el estilo de vida desempeñan un factor determinante de sus propiedades. Adicionalmente, el sexo también parece generar una diferenciación, al menos en las primeras etapas. En las mujeres, la biodiversidad se desarrolla de manera más rápida durante la pubertad que en los hombres, aunque en la edad media alcanzan una diversificación similar (22).

El embarazo suele ser una condición en la que se registran diferentes trastornos digestivos, como náuseas, vómitos, acidez, flatulencia y estreñimiento (23). Este último es uno de los problemas más comunes. Se estima que al menos un 50 % de las mujeres sufren de estreñimiento durante algunos de los nueve meses de gestación. Los especialistas consideran que se debe al efecto que las hormonas tienen sobre el músculo intestinal y a la presión que reciben los intestinos al expandirse el útero (24).

Para regular el tránsito intestinal durante el embarazo está contraindicado el uso de píldoras laxantes. Es importante preguntarle al ginecólogo si puede usarse algún otro producto o suplemento de venta libre, así como la necesidad de seguir utilizando suplementos de hierro. En general, se recomienda incorporar el ejercicio como rutina diaria, beber mucho líquido y consumir dieta con alto contenido de fibra para contrarrestar problemas de estreñimiento (24).

avena en tazon

La fibra soluble de baja fermentación presente en el Psyllium es recomendable tanto para el colon irritable con predominio de estreñimiento como para el que se presenta con diarrea. (Fuente: Urrea: 138286239/ 123rf.com)

Desarrollo de la flora intestinal en los niños

La microbiota intestinal empieza a formarse durante los primeros momentos del nacimiento, pues dentro del útero el feto tiene un aparato digestivo sin bacterias. El tipo de parto, la lactancia materna, la edad del destete y el inicio de alimentación no láctea, influyen en la composición de la flora intestinal del niño y se ha vinculado a la prevalencia de enfermedades alérgicas y gastrointestinales, posteriormente (25).

Los nacidos por vía vaginal suelen adquirir una microbiota más abundante y variada en comparación con los casos por cesárea. De igual manera, los bebés alimentados con leche materna, en contraste con los que recibieron fórmulas infantiles. Se estima que a partir de los dos años el niño comienza a esbozar cuál será la composición de su microbiota en la adultez (25).

El uso de probióticos para aliviar afecciones digestivas en los niños se ha demostrado en varios estudios y las indicaciones más aceptadas, que varían según la cepa, son diarrea aguda infecciosa, diarrea asociada a antibióticos, síndrome de intestino irritable, asociación al tratamiento de erradicación del Helicobacter pylori, enfermedades inflamatorias intestinales, encefalopatía hepática y Esteatohepatitis no alcohólica (26).

Prebióticos y probióticos para mejorar la salud intestinal

Desde inicios del siglo XX se han estudiado los beneficios de incorporar a nuestra alimentación los prebióticos y probióticos. Los primeros son carbohidratos no digeribles presentes en vegetales, que estimulan el crecimiento selectivo y la actividad de ciertas bacterias del colon.

Además, potencian el efecto de los probióticos al servirles como fuente de carbono cuando llegan al intestino. Entre los posibles beneficios que se desprenden de su actividad destacan (27):

  1. Reducir las infecciones intestinales por patógenos externos y del pH intestinal
  2. Disminuir el metabolismo de proteínas y de metabolitos tóxicos
  3. Contrarrestar la flora patógena con la proliferación de bacterias beneficiosas
  4. Disminuir riesgo de cáncer de colon
  5. Controlar niveles de triglicéridos y colesterol en sangre
  6. Aumentar la absorción de minerales

Por su parte, los probióticos son aquellos productos que mezclan diferentes bacterias y levaduras beneficiosas que al ingerirlas se alojan en nuestro intestino y mejoran el balance de la microbiota, dificultando la adherencia de agentes infecciosos (28). Además, los probióticos ofrecen los siguientes beneficios (27, 28, 29).

  • Mejoran los procesos digestivos
  • Protegen contra enfermedades gastrointestinales como diarrea, colitis ulcerosa, enfermedad inflamatoria intestinal, úlcera gastroduodenal y diarrea
  • Reducen la intolerancia a la lactosa y el colesterol, eczemas, alergias y riesgo de cáncer
  • Tienen efectos contra la obesidad y diabetes
  • Previenen las infecciones respiratorias, del tracto urogenital o en heridas quirúrgicas.
  • Mantienen el equilibrio inmunológico
  • Combaten la microbiota patógena

niña comiendo en su escuela

Se estima que a partir de los dos años el niño comienza a esbozar cuál será la composición de su microbiota en la adultez. (Fuente: Yeulet: 115173889/ 123rf.com)

Cómo incorporar prebióticos y probióticos a la dieta

El uso de prebióticos y probióticos en personas sanas no cuenta con recomendaciones oficiales, aunque los expertos coinciden en que no deben ser sustitutos de una alimentación balanceada. Soja, avena, cebolla, ajo, plátano, puerros, achicoria, derivados del trigo, espárragos y alcachofa son algunos alimentos que contienen prebióticos (28).

Por su parte, los probióticos tradicionalmente se presentan en quesos, yogures y otros derivados lácteos.

En caso de estar embarazada, ser menor de edad o presentar alguna enfermedad, se recomienda contar con orientación médica para la elección del producto y tiempo de uso, pues dependerá del tipo de cepa y su concentración.

La inclusión de ambos tipos de productos con ingredientes vegetales es cada vez más común, en formas de jugos comerciales o clarificados de frutas, smoothies verdes y rojos, polvos liofilizados de frutas, láminas y preparaciones simbióticas (31). Estas últimas mezclan ingredientes probióticos y prebióticos actuando de manera sinérgica, por lo que son otra alternativa que puede incluirse en la dieta diaria.

Criterios de compra

Nuestras bacterias intestinales favorables pueden recibir apoyo nutricional a través de los prebióticos y probióticos. Sin embargo, al no presentarse parámetros internacionales para su uso según grupo de edad y condición física, es importante recibir orientación médica. Una vez recibida la recomendación de un especialista para su selección, es necesario tomar en cuenta los siguientes criterios:

Tipos de prebióticos y probióticos

El prebiótico es un carbohidrato no digerible que tiene la capacidad de estimular el crecimiento y la actividad de especies bacterianas específicas del colon, siendo las más comunes: Lactobacillus y Bifidum. Para que un alimento sea considerado como tal debe cumplir con tres características:

  • Ser un producto natural no fermentado y que pueda llegar al intestino sin ser absorbido antes por el esófago, estómago o duodeno.
  • Ejercer influencia en la composición y equilibrio de la microbiota del colon.
  • Favorecer la producción selectiva de bacterias intestinales que sean beneficiosas para la salud.

La obtención de los prebióticos puede hacerse por la extracción directa de material vegetal o mediante la combinación de diferentes procedimientos químicos. Los más reconocidos tienen las siguientes indicaciones (27, 32, 33):

Prebiótico Indicación
Disacáridos (Lactulosa, lactitul) Estreñimiento funcional, deterioro de la función cerebral conocida como encefalopatía hepática, estreñimiento crónico
Oligosacáridos (fructo-oligosacáridos (FOS), transgalactosil-oligosacáridos (TOS) y los oligosacáridos) Síndrome de intestino irritable, prevención de la diarrea asociada a Clostridium difficile
Polisacáridos (inulina) Síndrome de intestino irritable, prevención de la diarrea asociada a Clostridium difficile
Almidones resistentes Su función no ha sido completamente definida en seres humanos

En cuanto a los probióticos, son aquellos microorganismos que generan efectos en el tracto gastrointestinal y modifican su microbiota. Los siete géneros utilizados con más frecuencia son Lactobacillus, Bifidobacterium, Saccharomyces, Streptococcus, Enterococcus, Escherichia y Bacillus (34).

Cada uno de estos organismos microbianos se identifica de manera intraespecífica en cepas, especies y subespecies. No pueden atribuirse efectos beneficiosos de forma generalizada a un género o especie de probiótico, sino que debe restringirse al tipo de cepas (35).

Presentación y etiqueta

Los prebióticos en su mayoría se utilizan como ingredientes alimentarios en galletas, cereales, cremas untables, productos lácteos o chocolates, entre otros. En cuanto a los probióticos, se obtienen de algunos alimentos fermentados como yogures y quesos, el chucrut no cocinado, el kéfir, el kimchi y salchichas secas de tipo europeo (36).

Además, los probióticos pueden ser añadidos a alimentos no fermentados, como leches, jugos, batidos, cereales, barras energéticas, fórmulas para bebés. Otras formas de presentación serían los suplementos dietéticos, que mezclan varias cepas y dosis en cápsulas, polvos, líquidos, entre otros (34).

Es importante que el suplemento de probióticos indique en su etiqueta: género, especie y nombre de la cepa, ingestión mínima recomendada para su efectividad, beneficios a la salud y contacto para atención al consumidor (37). La Organización Mundial de Gastroenterología (WGO, por sus siglas en inglés) recomienda revisar las condiciones de almacenamiento, pues algunos requieren refrigeración.

maqueta de intestino

Los probióticos protegen contra enfermedades gastrointestinales como diarrea, colitis ulcerosa, enfermedad inflamatoria intestinal, úlcera gastroduodenal y diarrea. (Fuente: Mironova: 132511886/ 123rf.com)

Estándares de calidad

En su proceso de selección, las cepas probióticas deben tener efectos beneficiosos (38) validados clínicamente para condiciones específicas y mantener activa esta capacidad cuando alcancen el intestino. Esto según las sugerencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Adicionalmente, deben cumplir con los siguientes estándares que garanticen la calidad del producto: 1) seguridad por su origen humano o animal y la ausencia de cultivos patógenos; 2) funcionalidad al sobrevivir el tracto gastrointestinal y su efecto inmunomodulador; y 3) tecnología de producción que refiere a la capacidad de mantener sus propiedades durante el almacenamiento y distribución (39).

Dosis recomendadas

La dosis y frecuencia de prebióticos no están estandarizadas internacionalmente, por lo que cada producto debe indicar su posología según estudios en humanos. Con la cantidad correcta pueden consumirse a largo plazo y para prevenir problemas gastrointestinales, pero un exceso puede traer efectos secundarios. Algunos prebióticos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades como cáncer de colon y de mama, infecciones gastrointestinales, del tracto urinario y vaginosis bacteriana, entre otras (39).

En cuanto a la dosis de probióticos, dependen de la cepa y el fabricante, aunque en general se considera necesario que diariamente 5 mil millones UFC alcancen el intestino delgado durante al menos 5 días (5x10 UFC / día) (29). Una mayor cantidad de UFC no se traduce necesariamente en mejores efectos para la salud (36).

La mayoría de los productos de venta libre contienen entre 1–10 mil millones de UFC/dosis, aunque en ocasiones las dosis varían para que sean efectivos (41). Para obtener sus beneficios los probióticos deben consumirse vivos, por lo que es importante considerar el número de UFC al final de la vida útil del producto y no de su fabricación (27).

Kyle StallerInstructor de Medicina HMS
"La evidencia creciente muestra que las bacterias en el intestino y los subproductos que producen afectan el estado de ánimo, la cognición y el comportamiento".

Riesgos de los probióticos en la práctica clínica

En personas sanas, el uso de prebióticos y probióticos se considera seguro, pero en pacientes de alto riesgo deben tomarse precauciones. Existe una carencia de información sólida sobre la frecuencia y gravedad de sus efectos secundarios (42).

La WGO aconseja restringir el uso de probióticos a solo las cepas e indicaciones comprobadas mediante estudios en humanos (41). Estudios recomiendan evaluar previamente el riesgo de sepsis en pacientes inmunosuprimidos (43). También en aquellos con enfermedades graves subyacentes como diabetes mellitus, valvulopatías, problemas hematológicos, pacientes de cuidados intensivos, con nutrición parenteral, con yeyunostomías, síndrome de intestino corto, trasplantados, pacientes con cáncer, entre otros (27).

Resumen

El adecuado funcionamiento de nuestro aparato digestivo y de los intestinos es clave para nuestro bienestar general. Esto nos permite no solo un mejor procesamiento y absorción de los alimentos que ingerimos, sino además contar con sus propiedades protectoras. La microbiota que la conforma fortalece nuestro sistema inmunológico, disminuye la predisposición a ciertas enfermedades e impacta en nuestra salud mental.

El uso de prebióticos y probióticos no sustituyen los aportes de una alimentación equilibrada, pero pueden ayudarnos a mantener el equilibrio de la flora intestinal. Ante la gran variedad de productos que están presentes en el mercado, es necesario determinar sus indicaciones y nivel de calidad para escoger el más acorde a nuestras necesidades. Además, es importante que consultes a tu médico para descartar posibles contraindicaciones si presentas alguna condición grave de salud.

Si te ha gustado el artículo, deja un comentario y compártelo en tus redes sociales.

(Fuente de la imagen destacada: Sobolevskaia: 109663057/ 123rf.com)

References (43)

1. Instituto de Cirugía en Huelva (IOCir). Datos Curiosos sobre el Intestino - Iocir. [Internet] 2020 Dec. 02
Source

2. Information H, Center T, Health N. El aparato digestivo y su funcionamiento | NIDDK [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. 2020.
Source

3. Guarner F, Malagelada J. La flora bacteriana del tracto digestivo. Gastroenterología y Hepatología. 2003; 26 (Supl.1):1-5.
Source

4. InformedHealth.org [Internet]. Cologne, Germany: Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG); 2006-. How does the intestine work? 2011 Apr 14 [Updated 2018 May 17].
Source

5. Guarner F. Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad. Nutr. Hosp. [Internet]. 2007 Mayo 22(Supl.v2): 14-19.
Source

6. Gaceta UNAM. Salud intestinal, clave para el bienestar general [Internet]. Gaceta UNAM. 2020.
Source

7. García-Mazcorro J, Garza-González E, Marroquín-Cardona A, Tamayo J. Caracterización, influencia y manipulación de la microbiota gastrointestinal en salud y enfermedad. Gastroenterología y Hepatología. 2015.
Source

8. BBC News Mundo. Por qué lo llaman "el segundo cerebro" y otros 6 datos sorprendentes sobre el intestino [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Source

9. “El segundo cerebro”, una guía para descubrir lo que tu estómago puede hacer por tu salud [Internet]. EfeSalud. 2020.
Source

10. El eje microbiota-intestino-cerebro y sus grandes proyecciones. M. Gomez-Eguilaz, J. L. Ramon-Trapero, L. Perez-Martinez, J. R. Blanco. Rev Neurol. 2019 Feb 1; 68(3): 111–117.
Source

11. Bradley Ruder D. The Gut and the Brain [Internet]. Neuro.hms.harvard.edu. 2020
Source

12. Mantener el intestino bajo control: Opciones saludables para ir por el buen camino [Internet]. OCPL NIH. 2017 [cited 2020 Apr. 12].
Source

13. Fundación Española del aparato digestivo. Alteraciones digestivas por antiinflamatorios no esteroideos [Internet]. Saludigestivo. 2020.
Source

14. Mental Health America. Los Intestinos y El Cerebro [Internet]. Mental Health America. 2020.
Source

15. BBC Mundo News. Qué debes comer para tener un intestino sano [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Source

16. Ewoldt J. Para mantener la salud intestinal, alimenta las bacterias buenas [Internet]. Mayo Clinic. 2020.
Source

17. Proliferación excesiva de bacterias en el intestino delgado: MedlinePlus enciclopedia médica [Internet]. Medlineplus.gov. 2020.
Source

18. Savini C. Antibióticos, microbiota y resistencia [Internet]. Accuesp.com. 2020.
Source

19. NNCIH. “Detoxes” and “Cleanses”: What You Need To Know [Internet]. Nccih.nih.gov. 2020.
Source

20. López Á. Los alimentos y los fármacos que perjudican a las bacterias 'amigas' [Internet]. El Mundo. 2020.
Source

21. Samuel Sabah T. Diarrea asociada a antibióticos. [Internet] Revista Médica Clínica Las Condes, Volume 26, Issue 5, 2015, Pages 687-695, ISSN 0716-8640,
Source

22. Cuesta-Zuluaga, J., Kelley, S.T., Chen, Y., Escobar, J.S., Mueller, N.T., Ley, R. E., McDonald, D., Huang, S., Swafford, A.D., Knight, R. y Thackray, V.G. Age- and Sex-Dependent Patterns of Gut Microbial Diversity in Human Adults. [Internet] May 2019, 4 (4) e00261-19; DOI: 10.1128/mSystems.00261-19
Source

23. Trastornos digestivos durante el primer trimestre de embarazo [Internet]. Hospital Universitario Quirón Salud Madrid. 2020
Source

24. El Embarazo y el Estreñimiento [Internet]. Asociación Americana del Embarazo. 2020.
Source

25. Zamudio-Vázquez, VP, Ramírez-Mayans, JA, Toro-Monjaraz, EM, Cervantes-Bustamante, R, Zárate-Mondragón, F, Montijo-Barrios, E, Cadena-León, JF, & Cázares-Méndez, JM. (2017). [Internet]. Importancia de la microbiota gastrointestinal en pediatría. Acta pediátrica de México, 38(1), 49-62.
Source

26. Castañeda Guillot, C. (2017). Microbiota intestinal y salud infantil. [Internet]. Revista Cubana de Pediatría, 90(1).
Source

27. A NE AE, J. Nuevos alimentos para nuevas necesidades. [Internet]. 2003.
Source

28. Salazar A., Blanca C., Montoya C., Olga I., Importancia de los probióticos y prebióticos en la salud humana. Vitae [Internet]. 2003; 10(2):20-26.
Source

29. Sánchez María Teresa, Ruiz María Adolfina, Morales María Encarnación. Microorganismos probióticos y salud. Ars Pharm [Internet]. 2015 [citado 2020 Abr 12] ; 56(1): 45-59. 2020.
Source

30. Marquina, D. y Santos, A. "Probióticos, prebióticos y salud [Internet]. 2011; Actualidad SEM 32, 24-27.
Source

31. Bernal Castro Camila Andrea, Díaz-Moreno Consuelo, Gutiérrez-Cortés Carolina. Probióticos y prebióticos en matrices de origen vegetal: Avances en el desarrollo de bebidas de frutas Probiotics and prebiotics in vegetable matrices: Advances in the development of fruit drinks. Rev. chil. nutr. [Internet]. 2017; 44( 4 ): 383-392.
Source

32. Castañeda Guillot Carlos. Update in prebiotics. Rev Cubana Pediatr [Internet]. 2018 Dic [citado 2020 Abr 12]; 90( 4 ): e648.
Source

33. Lozada, Adelfo Escalante. El potencial de la manipulación de la flora intestinal por medios dietéticos sobre la salud humana. [Internet]. Enfermedades infecciosas y microbiología 21.3 [2001]: 106-114.
Source

34. National Institute of Health. Probiotics: Fact Sheet for Health Professionals. 2020.
Source

35. Olveira, G; González-Molero, I. Actualización de probióticos, prebióticos y simbióticos en nutrición clínica. Endocrinología y Nutrición, [2016]; vol. 63, no 9, p. 482-494.
Source

36. Campbell, K. Cómo distinguir entre alimentos fermentados y probióticos. [Internet]. 2017.
Source

37. Sanz Y, Collado MC, Dalmau J. Probióticos: criterios de calidad y orientaciones para el consumo. Acta pediátrica española. 2003 Jan 10;61(9):476-82.
Source

38. Prados-Bo, Andreu, Gómez-Martínez, Sonia, Nova, Esther, Marcos, Ascensión, El papel de los probióticos en el manejo de la obesidad. Nutrición Hospitalaria [Internet]. 2015;31(1):10-18.
Source

39. Markowiak, P., & Śliżewska, K. (2017). Effects of Probiotics, Prebiotics, and Synbiotics on Human Health. Nutrients, 9(9), 1021.
Source

40. Mariño García, Aneska, Magdalys Núñez Velázquez, and Jesús Barreto Penié. Microbiota, probióticos, prebióticos y simbióticos." Acta Médica de Cuba 17.1. 2016.
Source

41. Guarner, F., Sanders, M. E., Eliakim, R., Fedorak, R., Gangl, A., Garisch, J. & De Paula, J. A. Probióticos y prebióticos.2017.
Source

42. National Institute of Health. Probiotics: What You Need To Know. 2020.
Source

43. Olveira Fuster, G., and I. González-Molero. Probióticos y prebióticos en la práctica clínica. Nutrición hospitalaria 22 (2007): 26-34.
Source

Why you can trust us?

Artículo científico
Instituto de Cirugía en Huelva (IOCir). Datos Curiosos sobre el Intestino - Iocir. [Internet] 2020 Dec. 02
Go to source
Artículo científico
Information H, Center T, Health N. El aparato digestivo y su funcionamiento | NIDDK [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. 2020.
Go to source
Artículo científico
Guarner F, Malagelada J. La flora bacteriana del tracto digestivo. Gastroenterología y Hepatología. 2003; 26 (Supl.1):1-5.
Go to source
Artículo científico
InformedHealth.org [Internet]. Cologne, Germany: Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG); 2006-. How does the intestine work? 2011 Apr 14 [Updated 2018 May 17].
Go to source
Artículo científico
Guarner F. Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad. Nutr. Hosp. [Internet]. 2007 Mayo 22(Supl.v2): 14-19.
Go to source
Artículo científico
Gaceta UNAM. Salud intestinal, clave para el bienestar general [Internet]. Gaceta UNAM. 2020.
Go to source
Artículo científico
García-Mazcorro J, Garza-González E, Marroquín-Cardona A, Tamayo J. Caracterización, influencia y manipulación de la microbiota gastrointestinal en salud y enfermedad. Gastroenterología y Hepatología. 2015.
Go to source
Artículo científico
BBC News Mundo. Por qué lo llaman "el segundo cerebro" y otros 6 datos sorprendentes sobre el intestino [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Go to source
Artículo científico
“El segundo cerebro”, una guía para descubrir lo que tu estómago puede hacer por tu salud [Internet]. EfeSalud. 2020.
Go to source
Artículo científico
El eje microbiota-intestino-cerebro y sus grandes proyecciones. M. Gomez-Eguilaz, J. L. Ramon-Trapero, L. Perez-Martinez, J. R. Blanco. Rev Neurol. 2019 Feb 1; 68(3): 111–117.
Go to source
Artículo científico
Bradley Ruder D. The Gut and the Brain [Internet]. Neuro.hms.harvard.edu. 2020
Go to source
Artículo científico
Mantener el intestino bajo control: Opciones saludables para ir por el buen camino [Internet]. OCPL NIH. 2017 [cited 2020 Apr. 12].
Go to source
Artículo científico
Fundación Española del aparato digestivo. Alteraciones digestivas por antiinflamatorios no esteroideos [Internet]. Saludigestivo. 2020.
Go to source
Artículo científico
Mental Health America. Los Intestinos y El Cerebro [Internet]. Mental Health America. 2020.
Go to source
Artículo científico
BBC Mundo News. Qué debes comer para tener un intestino sano [Internet]. BBC News Mundo. 2020
Go to source
Artículo científico
Ewoldt J. Para mantener la salud intestinal, alimenta las bacterias buenas [Internet]. Mayo Clinic. 2020.
Go to source
Artículo científico
Proliferación excesiva de bacterias en el intestino delgado: MedlinePlus enciclopedia médica [Internet]. Medlineplus.gov. 2020.
Go to source
Artículo científico
Savini C. Antibióticos, microbiota y resistencia [Internet]. Accuesp.com. 2020.
Go to source
Artículo científico
NNCIH. “Detoxes” and “Cleanses”: What You Need To Know [Internet]. Nccih.nih.gov. 2020.
Go to source
Artículo científico
López Á. Los alimentos y los fármacos que perjudican a las bacterias 'amigas' [Internet]. El Mundo. 2020.
Go to source
Artículo científico
Samuel Sabah T. Diarrea asociada a antibióticos. [Internet] Revista Médica Clínica Las Condes, Volume 26, Issue 5, 2015, Pages 687-695, ISSN 0716-8640,
Go to source
Artículo científico
Cuesta-Zuluaga, J., Kelley, S.T., Chen, Y., Escobar, J.S., Mueller, N.T., Ley, R. E., McDonald, D., Huang, S., Swafford, A.D., Knight, R. y Thackray, V.G. Age- and Sex-Dependent Patterns of Gut Microbial Diversity in Human Adults. [Internet] May 2019, 4 (4) e00261-19; DOI: 10.1128/mSystems.00261-19
Go to source
Artículo científico
Trastornos digestivos durante el primer trimestre de embarazo [Internet]. Hospital Universitario Quirón Salud Madrid. 2020
Go to source
Artículo científico
El Embarazo y el Estreñimiento [Internet]. Asociación Americana del Embarazo. 2020.
Go to source
Artículo científico
Zamudio-Vázquez, VP, Ramírez-Mayans, JA, Toro-Monjaraz, EM, Cervantes-Bustamante, R, Zárate-Mondragón, F, Montijo-Barrios, E, Cadena-León, JF, & Cázares-Méndez, JM. (2017). [Internet]. Importancia de la microbiota gastrointestinal en pediatría. Acta pediátrica de México, 38(1), 49-62.
Go to source
Artículo científico
Castañeda Guillot, C. (2017). Microbiota intestinal y salud infantil. [Internet]. Revista Cubana de Pediatría, 90(1).
Go to source
Artículo científico
A NE AE, J. Nuevos alimentos para nuevas necesidades. [Internet]. 2003.
Go to source
Artículo científico
Salazar A., Blanca C., Montoya C., Olga I., Importancia de los probióticos y prebióticos en la salud humana. Vitae [Internet]. 2003; 10(2):20-26.
Go to source
Artículo científico
Sánchez María Teresa, Ruiz María Adolfina, Morales María Encarnación. Microorganismos probióticos y salud. Ars Pharm [Internet]. 2015 [citado 2020 Abr 12] ; 56(1): 45-59. 2020.
Go to source
Artículo científico
Marquina, D. y Santos, A. "Probióticos, prebióticos y salud [Internet]. 2011; Actualidad SEM 32, 24-27.
Go to source
Artículo científico
Bernal Castro Camila Andrea, Díaz-Moreno Consuelo, Gutiérrez-Cortés Carolina. Probióticos y prebióticos en matrices de origen vegetal: Avances en el desarrollo de bebidas de frutas Probiotics and prebiotics in vegetable matrices: Advances in the development of fruit drinks. Rev. chil. nutr. [Internet]. 2017; 44( 4 ): 383-392.
Go to source
Artículo científico
Castañeda Guillot Carlos. Update in prebiotics. Rev Cubana Pediatr [Internet]. 2018 Dic [citado 2020 Abr 12]; 90( 4 ): e648.
Go to source
Artículo científico
Lozada, Adelfo Escalante. El potencial de la manipulación de la flora intestinal por medios dietéticos sobre la salud humana. [Internet]. Enfermedades infecciosas y microbiología 21.3 [2001]: 106-114.
Go to source
Artículo científico
National Institute of Health. Probiotics: Fact Sheet for Health Professionals. 2020.
Go to source
Artículo científico
Olveira, G; González-Molero, I. Actualización de probióticos, prebióticos y simbióticos en nutrición clínica. Endocrinología y Nutrición, [2016]; vol. 63, no 9, p. 482-494.
Go to source
Artículo científico
Campbell, K. Cómo distinguir entre alimentos fermentados y probióticos. [Internet]. 2017.
Go to source
Artículo científico
Sanz Y, Collado MC, Dalmau J. Probióticos: criterios de calidad y orientaciones para el consumo. Acta pediátrica española. 2003 Jan 10;61(9):476-82.
Go to source
Artículo científico
Prados-Bo, Andreu, Gómez-Martínez, Sonia, Nova, Esther, Marcos, Ascensión, El papel de los probióticos en el manejo de la obesidad. Nutrición Hospitalaria [Internet]. 2015;31(1):10-18.
Go to source
Artículo científico
Markowiak, P., & Śliżewska, K. (2017). Effects of Probiotics, Prebiotics, and Synbiotics on Human Health. Nutrients, 9(9), 1021.
Go to source
Artículo científico
Mariño García, Aneska, Magdalys Núñez Velázquez, and Jesús Barreto Penié. Microbiota, probióticos, prebióticos y simbióticos." Acta Médica de Cuba 17.1. 2016.
Go to source
Artículo científico
Guarner, F., Sanders, M. E., Eliakim, R., Fedorak, R., Gangl, A., Garisch, J. & De Paula, J. A. Probióticos y prebióticos.2017.
Go to source
Artículo científico
National Institute of Health. Probiotics: What You Need To Know. 2020.
Go to source
Artículo científico
Olveira Fuster, G., and I. González-Molero. Probióticos y prebióticos en la práctica clínica. Nutrición hospitalaria 22 (2007): 26-34.
Go to source
Reviews