diferentes medicamentos para el cansancio
Última actualización: junio 29, 2020

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Vivimos en la “sociedad del cansancio”. Nuestro estilo de vida, orientado hacia la productividad y la competitividad, provoca que más de una vez sintamos que “no podemos más”. Pero, ¿tenemos que resignarnos a estar siempre cansados? ¿Existe un producto capaz de darnos más energía? Si has pensado en comprar unas vitaminas para el cansancio, no te pierdas este artículo.

En el mercado, existe una infinidad de artículos que se comercializan con el objetivo de preservar o aumentar los niveles de energía. Lo cierto es que no todos los expertos están de acuerdo con estas afirmaciones. En las siguientes líneas analizaremos estos productos, desmentiremos mitos y hablaremos de otras alternativas a las vitaminas para el cansancio. ¿Comenzamos?




Lo más importante

  • El cansancio es un síntoma normal que ocurre después de un esfuerzo o al final del día. La fatiga es un cansancio enfermizo que no se alivia con el descanso.
  • Las carencias vitamínicas pueden provocar fatiga, así como las infecciones, los desórdenes metabólicos y los trastornos emocionales.
  • Aunque los suplementos más populares para el cansancio son los multivitaminas, también podemos recurrir a los probióticos, al ginseng o a las cápsulas de omega-3.

Vitaminas para el cansancio: Los suplementos mejor valorados

Es posible que acabes abrumado si intentas buscar unas vitaminas para el cansancio online. Existen cientos de productos que prometen aumentar tus niveles de energía, pero, ¿son realmente efectivos y seguros? Después de revisar durante horas el catálogo de suplementos de Amazon hemos creado una lista con nuestros favoritos. ¡Te recomendamos que les eches un vistazo!

Las mejores cápsulas de omega-3 para el cansancio

Estas cápsulas de omega-3 son ofrecidas por Arazo Nutrition y es uno de los suplementos más vendidos en el mercado. La toma regular de este suplemento es de gran ayuda para evitar la fatiga.

Este envase contiene 120 cápsulas y la dosis recomendada es de 3 cápsulas al día, una con cada comida. Tiene certificado GMP (Good Manufacturing Practices).

El ginseng para evitar la fatiga

Nutricost ofrece este ginseng coreano, el cual es ideal para evitar el cansancio extremo. Cada píldora tiene 500 mg de raíz de ginseng rojo, una de las concentraciones recomendadas para este tipo de suplementos.

La dosis recomendada por la marca es de 2 píldoras a diario. Tiene certificado GMP y está registrado en la FDA (Food and Drugs Administration). Es apto para alérgicos al gluten.

El mejor probiótico para combatir el cansancio

Este es un suplemento con probióticos de DrFormulas, excelente para combatir la fatiga porque tiene Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium infantis y Saccharomyces boulardii.

Estas píldoras son de liberación lenta, por lo que aseguran que tendrás una buena dosis de probióticos por el tiempo necesario. Tiene certificado GMP.

El suplemento para el cansancio con Krill

Las cápsulas de krill son una gran fuente de omega-3, un aceite que siempre ayuda a evitar la fatiga. Es un suplemento de Sports Research, la dosis diaria recomendada es de 1 cápsula al día.

El envase tiene 60 cápsulas blandas, cada una con una concentración de 1000 mg de krill, número que puede parecer un poco alto, pero que no supera los límites recomendados.

El mejor multivitamínico para evitar el cansancio

Centrum es bien conocido por brindar multivitamínicos muy completos y de excelente calidad. Este multivitamínico está disponible en un envase con 200 tabletas que ayudarán a mantener tus niveles de energía altos.

Con este suplemento se nos ofrece una combinación de vitaminas D, B, C y E, entre otras. Además tiene compuestos como zinc y hierro.

Vitaminas para el cansancio: Todo lo que debes saber

Muchas personas recurren a los suplementos de vitaminas para luchar contra el cansancio. Lo cierto es que la fatiga de nueva aparición requiere un estudio cuidadoso y una suplementación prudente. Utilizar un complemento alimenticio de forma inadecuada podría dificultar el diagnóstico de enfermedades graves o incluso provocar una intoxicación.

chica en cita medica

Antes de utilizar vitaminas para el cansancio, debemos asegurarnos de no padecer una enfermedad grave.
(Fuente: Suria: 100733622/ 123rf.com)

Cansancio, somnolencia y fatiga: ¿en qué se diferencian?

Cuando sentimos que nuestros niveles de energía son más bajos de lo normal, es posible que nos quejemos de cansancio, fatiga o somnolencia. Sin embargo, debemos saber que, aunque coloquialmente estos términos se utilicen de forma intercambiable, existen una serie de diferencias. Conocerlas puede ayudarnos a identificar mejor qué nos pasa:

  • El cansancio es un síntoma fisiológico (normal) que afecta a todas las personas en mayor o menor medida. Suele aparecer como resultado de una actividad intensa (como nuestra visita al gimnasio al final del día). Desaparecerá tras unas horas de descanso (1).
  • La somnolencia es una necesidad de dormir más intensa de lo normal. Puede aparecer de forma fisiológica si llevamos mucho tiempo sin dormir, como consecuencia del uso de fármacos como los relajantes musculares o secundaria a enfermedades o infecciones. Existen enfermedades (como la narcolepsia) en las que el sueño es el principal síntoma (2).
  • La fatiga es considerada por algunos expertos como un cansancio enfermizo. El individuo que la sufre se agota rápidamente ante cualquier actividad física o intelectual, impidiéndole llevar una vida normal. Generalmente, no mejora después de una buena noche de sueño, ya que su origen depende de una multitud de factores físicos, emocionales y psicológicos (3).

Por si fuese poco, la fatiga puede manifestarse con síntomas físicos (dificultad para moverse, intolerancia al ejercicios, mareos y malestar), psicológicos (problemas para  la concentración, fallos en la memoria y sentimientos de  tristeza y apatía) o combinar ambos problemas. Además, puede asociarse a insomnio o a dolores musculares.

Si no te sientes como “tú mismo” últimamente, lo primero que deberías hacer es comprobar que estás sano.

Dependiendo de tu edad, sexo y grupo poblacional, tendrás que llevar un control de salud más o menos estricto. Asegúrate de que tus analíticas están “al día” con una visita a tu médico de confianza.

Es posible que los médicos te hayan dado “el visto bueno” y que aún así, te sientas agotado. Dependiendo de tus hábitos, te encontrarás más cansado de lo normal al caer la noche, estarás somnoliento todo el día o, en el peor de los casos, te verás asaltado por la fatiga. En ese caso, échale un vistazo a nuestros consejos. Te ayudarán a cambiar de rutina.

Dra. Nerina Ramlakhan (Inglaterra)Terapeuta del sueño

“Si te hidratas adecuadamente, las células de tu cuerpo podrán funcionar de forma más eficiente, elevando tus niveles de energía”.

El cansancio y tu dieta: qué comer para tener más energía

¿Dirías que tu dieta es equilibrada? ¿Basas tu alimentación en el consumo de fruta y verdura fresca, o al final del día recurres a los fritos? ¿Haces un desayuno completo o simplemente inicias la jornada con una taza de café solo? Hoy en día, “comer bien” es un verdadero reto. Atento a los siguientes “pecados” de la dieta; podrían estar restándote energía:

  • Tu ingesta de comida procesada es excesiva. La comida rápida y los alimentos procesados son ricos en sal, azúcar y grasa. Por otro lado, su contenido en vitaminas, antioxidantes y fibra es deficiente. Si basas tu alimentación en estos preparados, podrías sufrir una paradójica combinación de sobrepeso y desnutrición que afectará dramáticamente a tus niveles de energía (4).
  • Abusas de la cafeína. Muchas personas no se atreven a imaginar cómo sería empezar el día sin una humeante taza de café. Sin embargo, abusar de esta sustancia a lo largo del día interferirá con tu descanso nocturno y te atrapará en un “círculo vicioso” de insomnio y dependencia a la cafeína. Tarde o temprano, tu salud (y tu energía) se resentirán (5).
  • No bebes agua. La deshidratación leve puede manifestarse como una sensación de cansancio. Si no cumples con las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para tu edad, sexo y condición individual, podrías empezar a sentirte menos enérgico que de costumbre debido a la falta de hidratación (6, 7):
Grupo poblacional Ingesta de agua diaria recomendada*
Bebés de 0 a 6 meses 100 – 190 mililitros por kilo de peso
Bebés de 6 a 12 meses 800 – 1000 mililitros
Niños y niñas de 2 a 4 años 1,1 – 1,6 litros
Niños y niñas de 4 a 8 años 1,6 litros
Niñas de 9 a 13 años 1,9 litros
Niños de 9 a 13 años 2,1 litros 
Mujeres mayores de 14 años 2 – 3,1 litros 
Mujeres embarazadas 2,3 – 3,4 litros 
Mujeres en periodo de lactancia 2,7 – 3,8 litros 
Hombres mayores de 14 años 2,5 – 4 litros 

* Incluye agua, todo tipo de bebidas y el líquido contenido en los alimentos. Para simplificar, de forma no oficial se recomienda también la ingesta de 8 vasos de agua/día.

  • No comes lo suficiente. Si estás a dieta, o si tienes un trabajo muy demandante, es posible que te saltes el desayuno, el almuerzo o la cena. También podrías haber desterrado de tu dieta algún nutriente (como los carbohidratos) por considerarlo poco saludable. La falta de calorías y de nutrientes terminará por destruir tus reservas de energía (8).
  • Tu dieta no tiene un horario fijo. No seguir una rutina con tus comidas te perjudicará. “Picar” entre horas alimentos azucarados hará que tus niveles de energía varíen mucho a lo largo del día. Por el contrario, hacer un almuerzo demasiado copioso obligará a tu cuerpo a usar todas sus energías para la digestión, haciéndote sentir incómodo y agotado durante horas (9).

Si quieres retrasar la aparición del cansancio y prevenir la fatiga, te recomendamos que evites caer en los errores anteriormente mencionados. Tu salud (y con ella, tus niveles de energía) mejorará mucho si sigues una dieta equilibrada y bien planificada que te aporte la nutrición y la hidratación necesarias para afrontar el día a día.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta saludable incluirá fruta y verdura fresca, carnes magras, frutos secos y granos integrales. Además, limitará el aporte de azúcar procesado, sal y grasas saturadas.  La siguiente tabla explica en más detalle estas recomendaciones e incluye algunos ejemplos que pueden serte útiles (10, 11):

Producto Cantidad diaria recomendada Ejemplos
Fruta y verdura

(excepto patatas)

Al menos 5 porciones (400 gramos). Coliflor, espinacas, manzanas, mandarinas, tomates, kale.
Proteína 0,8 gramos por kilo de peso (aproximadamente 15 % de las calorías de la dieta) Carne, huevos, leche, pescado, legumbres, derivados de la soja.
Carbohidratos Aproximadamente la mitad de las calorías de la dieta. Pan integral, pasta integral, avena, lentejas, garbanzos,  arroz integral, patatas, boniatos.
Azúcares libres Menos del 5-10 % de las calorías de la dieta. Refrescos, bebidas energéticas, bollería, gominolas.
Grasas Preferiblemente insaturadas. Menos del 30 % de las calorías de la dieta. Grasas insaturadas: Aceite de oliva, pescado, nueces.

Grasas saturadas: Carne roja, queso, nata, mantequilla.

Grasas trans o procesadas Evitar (menos del 1 % de las calorías de la dieta). Comida rápida, bollería, platos preparados congelados.
Sal Menos de 5 gramos (una cucharada de postre). Pizza, hamburguesas, perritos calientes, platos preparados para llevar.

Por ahora, no existe ninguna “dieta milagrosa” contra el cansancio, por lo que los expertos simplemente aconsejan alimentarse de la forma más equilibrada posible. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que el consumo de ciertos alimentos podría aminorar los síntomas de la fatiga. Estos productos se encontrarían en las llamadas “dietas antinflamatorias” (12):

  • Granos integrales y fibra: el consumo de alimentos integrales ricos en fibra puede mejorar nuestra digestión y proporcionarnos una fuente de energía duradera. Así, se ha relacionado a las dietas que incluyen legumbres, pan, pasta y arroz integrales con una disminución de la fatiga en algunos individuos.
  • Vitamina A: este nutriente resulta esencial para el buen funcionamiento del sistema inmune. Además, es un potente antioxidante que puede mantener a raya el envejecimiento prematuro. Algunas personas con carencia de vitamina A parecen sentirse con más energía después de solucionar este déficit. El pescado, los boniatos y las vísceras son muy ricos en este nutriente.
  • Vitamina C: esta vitamina antioxidante podría reducir la fatiga en las personas que se estén recuperando de una enfermedad grave. La encontrarás en los cítricos, las verduras de hoja verde y el pimiento rojo, entre otros alimentos.
  • Vitamina D: la “vitamina del sol” tiene una importante función reguladora del metabolismo y de la inmunidad. Se ha relacionado su carencia con la aparición de fatiga. Los lácteos y el pescado son las mejores fuentes alimentarias de esta vitamina, aunque la exposición al sol se considera la forma más efectiva de aumentar sus niveles.
  • Polifenoles: son moléculas producidas por las plantas para defenderse de las agresiones. En nuestro cuerpo, tienen una función antioxidante y antinflamatoria, por lo que (hipotéticamente) podrían mantener a raya a la fatiga. Hasta el momento, ningún experimento ha podido ratificar esta teoría. El té verde y los cítricos serían buenas fuentes de estos antioxidantes.
  • Ácidos grasos omega 3: Se ha descubierto que los pacientes afectados por ciertas enfermedades en las que la fatiga es el principal síntoma (como la Fibromialgia o el Síndrome de Fatiga Crónica) podrían tener niveles reducidos de omega-3. El pescado y los frutos secos podrían ayudarte a aumentar tus niveles de estos ácidos grasos con actividad antinflamatoria.
chica llena de energía

Hidratarse adecuadamente ayudara a prevenir la aparición de fatiga.
(Fuente: Serezniy: 107467285/ 123rf.com)

Descanso, ejercicio y salud mental: tu rutina contra el cansancio

Otro aspecto de nuestra vida que muchas veces obviamos es el “autocuidado”. Hábitos tan importantes como el ejercicio (para la salud y no como herramienta para adelgazar), el descanso y el cuidado de nuestra salud mental pueden suponer un antes y un después en nuestra calidad de vida. Si perfeccionas tu rutina, resistirás mejor el cansancio, la fatiga y la somnolencia.

  • Siete horas de sueño: ¿alguna vez has dicho “yo solo necesito dormir cuatro o cinco horas para sentirme bien”? Lo cierto es que la gran mayoría de adultos requieren un mínimo de siete u ocho horas de descanso nocturno. Dormir menos de lo recomendado reducirá tus niveles de energía y te predispondrá a sufrir enfermedades metabólicas como la diabetes (13).
  • Energía en movimiento: cuando nos sentimos cansados, tendemos (lógicamente) a movernos menos. Sin embargo, se ha observado que el ejercicio suave podría beneficiar a las personas que sufren de fatiga crónica (14). Si tu salud te lo permite, intenta añadir algo de ejercicio suave a tu rutina. Empieza por cinco minutos diarios, ¡verás como pronto te sientes mejor!
  • Mente sana en un cuerpo sano: ¿sabías que la fatiga puede ser un síntoma de ansiedad o depresión? Si estás aparentemente sano, pero te resulta imposible levantarte de la cama por las mañanas, no dudes en consultar con un profesional de la salud mental. Esta valiente decisión puede ayudarte a resolver conflictos internos y devolverte la alegría de vivir (15).

Los suplementos y el cansancio: Mitos y realidades

Muchas personas buscan en los suplementos un remedio para el cansancio. En el mercado podrás encontrar todo tipo de productos que prometen mejorar el rendimiento físico o mental, eliminar el cansancio o devolverte la vitalidad. En las siguientes secciones, analizaremos los suplementos para el cansancio más populares y veremos el grado de certeza de estas afirmaciones.

chica con cansancio pesado

Los trastornos depresivos y ansiosos también pueden manifestarse como cansancio.
(Fuente: Wavebreak Media Ltd: 72782427/ 123rf.com)

Vitaminas y minerales para el cansancio: ¿realmente funcionan?

La influencia de las vitaminas y los minerales en el cansancio es un tema de estudio muy popular entre los expertos. Médicamente, es innegable que la carencia de hierro (que afecta mucho a las mujeres en edad fértil) es una causa de anemia, que se manifiesta como fatiga. En los veganos, la falta de vitamina B12 también puede provocar una disminución de la energía (16).

En los casos anteriores, una visita al médico revelará nuestra carencia nutricional, permitiendo resolverla con suplementos recetados por un profesional. Una vez descartados estos dos déficits, sin embargo, el uso de suplementos de minerales y vitaminas para combatir el cansancio es más controvertido (12, 17, 18):

  • Minerales: se han encontrado bajos niveles de zinc y magnesio entre las personas afectadas por enfermedades que producen fatiga. Al administrar suplementos de estos minerales, se consiguió mejorar de forma leve el cansancio de algunos individuos.
  • Vitaminas: los déficits vitamínicos suelen manifestarse como fatiga en sus fases iniciales. Resolver estas carencias nutricionales mejorará el cansancio. Además, se ha probado a administrar dosis altas de vitaminas con efecto antioxidante (A, C y D, principalmente), con resultados positivos en algunos casos.

A pesar de estos hallazgos tan prometedores, ni los organismos oficiales ni los profesionales de la salud recomiendan el uso de suplementos de vitaminas o minerales para el tratamiento del cansancio. Y es que los estudios acerca de estos productos reúnen a muy pocos voluntarios o se evalúan con personas con enfermedades muy graves.

En las personas sanas que simplemente se sienten más fatigadas de lo normal, la efectividad de los suplementos de vitaminas o minerales es discutible. Aun así, muchas personas utilizan estos artículos y aseguran sentirse menos cansados gracias a ellos. Si tú también estás decidido a utilizarlos, te recomendamos que lo hagas siguiendo estas recomendaciones:

  • Comprueba que no tienes una enfermedad activa: antes de adquirir un suplemento de vitaminas o de minerales, asegúrate de que tu cansancio no es un síntoma temprano de alguna enfermedad. Tomar un complemento alimenticio podría dificultar la detección y la curación de una infección reciente.
  • No renuncies a un estilo de vida saludable: recuerda que los suplementos nutricionales no pueden sustituir a una dieta equilibrada y que difícilmente podrán aminorar los estragos de hábitos poco recomendables, como el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas.
  • Vigila las interacciones medicamentosas: cuantos más ingredientes diferentes contenga tu suplemento, mayor será de la posibilidad de interacción con tu medicación habitual. Los antibióticos, los anticonceptivos, los antihipertensivos, los antidiabéticos y la hormona tiroidea serán los compuestos que con más frecuencia verán alteradas sus acciones.
  • Cuidado con las dosis: A menos que tengas una carencia franca de algún nutriente (y en ese caso, deberías consultar un profesional) no es recomendable que consumas grandes cantidades de vitaminas o minerales. Intenta ceñirte a la cantidad diaria recomendada (CDR) y nunca superes la dosis diaria máxima recomendada (19):
Nutriente CDR* No superar
Vitamina A Hombres: 900 microgramos

Mujeres: 700 microgramos

2800 microgramos
Vitamina C Hombres: 90 miligramos

Mujeres: 75 miligramos

2000 miligramos
Vitamina D Adultos 18-70 años: 600 UI (15 microgramos)

Mayores de 70 años: 800 UI (20 microgramos)

4000 UI

(100 microgramos)

Vitamina E 15 miligramos 1000 miligramos
Magnesio Hombres: 420 miligramos

Mujeres: 320 miligramos

350 miligramos**
Zinc Hombres: 11 miligramos

Mujeres: 8 miligramos

40 miligramos

*Valores aplicables a adultos sanos. No aplicable a mujeres embarazadas.

**La dosis máxima hace referencia únicamente al magnesio procedente de suplementos.

Cafeína y guaraná para el cansancio: ¿sirven los estimulantes?

La cafeína y otros estimulantes como el guaraná son ingredientes muy presentes en los suplementos multivitaminas. Pero, ¿son realmente útiles para mantener a raya el cansancio? Los expertos no lo tienen claro. Aparentemente, la cafeína y el guaraná pueden mejorar el rendimiento intelectual y mantener a raya la fatiga mental (20).

Sin embargo, la efectividad de estos estimulantes a la hora de combatir el cansancio físico no ha demostrado ser significativa. Aunque estos productos puedan ayudarnos a mantenernos alerta durante unas horas más, apenas serán útiles si estamos físicamente agotados. Si los consumimos en exceso, sufriremos insomnio, nerviosismo y palpitaciones, entre otros síntomas (21).

Otros productos que pueden tener una leve acción revitalizante son el ginseng y el té verde. El primero es una hierba que se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional china. Se considera un suplemento relativamente seguro que podría mejorar los síntomas del cansancio, aunque serán necesarios más estudios para confirmar su verdadera efectividad (22).

La teanina y los polifenoles del té verde podrían mejorar el rendimiento intelectual y ejercer una acción antioxidante que disminuiría los síntomas de la fatiga. Sin embargo, el consumo de suplementos de extracto de té verde podría ser dañino para el hígado (23), por lo que si queremos beneficiarnos de estas moléculas, será mejor que recurramos a las infusiones (24).

Cafeína Guaraná Ginseng Té verde
Efecto estimulante Atención

Concentración

Resistencia física

Atención

Concentración

Atención

Mejora del humor

Disminución del cansancio

Atención y concentración

Disminución del cansancio

Contraindicaciones Ansiedad

Taquicardia

Hipertensión

Glaucoma

Incontinencia urinaria

Epilepsia

Osteoporosis

Parkinson

Embarazo

Lactancia

Ansiedad

Taquicardia

Hipertensión

Glaucoma

Incontinencia urinaria

Epilepsia

Osteoporosis

Parkinson

Embarazo

Lactancia

Embarazo

Lactancia

Diabetes

Insomnio

Esquizofrenia

Trastornos ginecológicos

Pacientes trasplantados

Enfermedades autoinmunes

Trastornos de la coagulación

Anemia

Patología cardiaca

Glaucoma

Diarrea

Síndrome del Intestino Irritable

Trastornos de la coagulación

Efectos secundarios Nerviosismo

Palpitaciones

Insomnio

Cefalea

Nerviosismo

Palpitaciones

Insomnio

Cefalea

Diarrea

Insomnio

Taquicardia

Hipertensión

Hipotensión

Alteraciones menstruales

Diarrea

Dolor de estómago

Nauseas

Vómitos

Fallo hepático

Nerviosismo

Palpitaciones

Insomnio

Cefalea

Probióticos para el cansancio: ¿pueden ayudarme?

Sí, has leído bien. ¡Los probióticos no solo se limitan a mejorar el tránsito intestinal! La relación tan íntima que existe entre las bacterias de la microbiota intestinal y el cerebro (eje microbiota-intestino-cerebro) ha llamado la atención de los científicos. Actualmente, se investiga si sería posible aliviar los síntomas de la fatiga gracias a un suplemento de microorganismos beneficiosos.

Aunque se necesitan estudios adicionales que ratifiquen estos resultados tan prometedores, los probióticos podrían ser una buena opción para las personas con problemas gastrointestinales y agotamiento. Los microorganismos Lactobacillus casei, L. fermentum, L. rhamnosus, L. plantarum y Bifidobacterium longum podrían ser de ayuda en estos casos (25, 26).

capsulas de vitamina

Los omega-3 podrían mejorar el cansancio debido a su actividad antinflamatoria.
(Fuente: Gayvoronskaya: 95306287/ 123rf.com)

Cuando el cansancio esconde algo más grave: fibromialgia y SFC

Es posible que a pesar de utilizar suplementos para el cansancio no veamos una mejoría en nuestros niveles de energía. El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y la fibromialgia son dos condiciones que pueden manifestarse como agotamiento, dolor y malestar general. Estas patologías son difíciles de diagnosticar y de tratar incluso por los profesionales más experimentados.

El SFC y la fibromialgia pueden no aparecer reflejados en las pruebas de imagen y en las analíticas clínicas (27, 28). Es decir, aparentemente estaremos “sanos”, pero seguiremos sufriendo de dolor y cansancio. Esta situación tan desesperante puede llevarnos a abandonar el tratamiento médico y a abrazar otros tratamientos alternativos.

Sin embargo, desde esta guía no te aconsejamos que abuses de los suplementos para el cansancio si padeces alguna de estas condiciones.

Será mucho más beneficioso para ti encontrar a un clínico que sí atienda a tus quejas y que te ofrezca un tratamiento adaptado a ti. Después, si lo deseas y bajo control de un experto, podrías añadir uno de estos suplementos a tu rutina.

Recuerda también que los menores de edad, las mujeres embarazadas o que estén dando el pecho y los individuos con patologías graves tampoco deberían utilizar estos artículos sin recomendación médica. En estos casos, la aparición de cansancio, fatiga o somnolencia podría indicar un problema grave que requeriría una exploración concienzuda por parte de un especialista.

Kathryn PinkhamFundadora de The Sleep Clinic (Inglaterra)

“Cuando más sedentarios seamos, de menos energía dispondremos”.

¿Qué producto seleccionar?

¿Te has decidido a adquirir un suplemento que te devuelva la energía? Después de evaluar todos los productos que se anuncian en el mercado como “soluciones para la falta de energía”, nos hemos quedado con cuatro artículos muy prometedores. Si quieres saber cómo elegirlos, utilizarlos y conservarlos adecuadamente, no dejes de leer esta sección.

Multivitamínicos

Si crees que tu fatiga se debe a una dieta que no te ha proporcionado los micronutrientes necesarios, podrías intentar recuperar el equilibrio con un complemento de vitaminas y minerales. Recuerda elegir un producto que no supere la dosis diaria máxima recomendada para cada ingrediente. Es más, procura no excederte de la CDR.

Características de los multivitamínicos Descripción
Formato de presentación Polvo, líquido, cápsulas
Precio medio 7 – 22 USD
Modo de empleo Según las instrucciones del fabricante. Generalmente una dosis al día.
Duración del tratamiento Hasta resolver la carencia nutricional.
Efectos adversos Interacciones farmacológicas.

Reacciones alérgicas.

Intolerancia digestiva.

Las personas que se expongan poco al sol podrían beneficiarse de un suplemento que incluya vitamina D. Los veganos no deberían olvidarse de la vitamina B12. Sin embargo, si tiendes a sufrir anemia, no te excedas con la cantidad de hierro de tus multivitaminas; la sobrecarga de este mineral podría acelerar el proceso de envejecimiento.

Ginseng

Panax ginseng es una planta que podría mejorar el bienestar y el rendimiento. Utilizado de la forma correcta, este remedio sería útil contra la fatiga mental. Este suplemento se puede adquirir como polvo de raíz o como extracto concentrado. Recuérdalo, porque los suplementos de extracto de ginseng son mucho más potentes que los de la raíz (22).

Características del ginseng Descripción
Formato de presentación Polvo, cápsulas, infusión
Precio medio 15 – 22 USD
Modo de empleo Según las instrucciones del fabricante.

Generalmente, 200-400 mg de extracto de ginseng.

Duración del tratamiento 2-3 semanas.
Efectos adversos Interacciones farmacológicas

Problemas de coagulación

Reacciones alérgicas

Diarrea

Intoxicaciones (si consumo excesivo)

Probióticos

Los probióticos pueden ser una opción segura y asequible que podemos probar si nos sentimos más cansados de lo normal. Elige un artículo que incluya a los microorganismos asociados a una mejoría del bienestar (Lactobacillus y Bifidobacterias, principalmente). Además, fíjate en la fecha de caducidad del producto. Estas bacterias deben estar vivas para poder ayudarte.

Características de los probióticos Descripción
Formato de presentación Cápsulas y alimentos fortificados.
Precio medio 17 – 23 USD
Modo de empleo Según las instrucciones del fabricante. Generalmente una dosis al día.
Duración del tratamiento Lo mínimo posible (hasta resolver la carencia nutricional)
Efectos adversos Reacciones alérgicas

Intolerancia digestiva

Infecciones (en inmunodeprimidos o niños)

Omega-3

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 podrían ayudar a las personas que, tras curarse de una enfermedad, continúan sintiéndose fatigadas (12, 29). Además, su importancia para la salud cardiovascular los convierte en una adición muy beneficiosa para casi cualquier rutina. Recuerda elegir un producto libre de contaminación por metales pesados.

Características de los omega-3 Descripción
Formato de presentación Cápsulas y líquido
Precio medio 17 – 23 USD
Modo de empleo Según las instrucciones del fabricante. Generalmente una dosis de 250-500 mg/día
Duración del tratamiento 1-3 meses (consultar con un especialista)
Efectos adversos Interacciones farmacológicas

Reacciones alérgicas

Náuseas

Mal sabor de boca

Intoxicaciones (en caso de consumo excesivo)

Resumen

El cansancio y la fatiga son un problema cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Desgraciadamente, si no nos adaptamos a la vida moderna podremos ver como nuestras reservas de energía caen en picado. Si ya hemos visitado a un especialista y sabemos que estamos sanos, podemos recurrir a un suplemento de vitaminas, probióticos o extractos de plantas.

Te recomendamos que utilices las vitaminas para el cansancio como apoyo mientras reestructuras tu dieta y tus hábitos de vida. Recuerda que dormir siete u ocho horas todas las noches, evitar las drogas y no abusar de los estimulantes serán tus mejores armas para preservar la energía. Y tú, ¿eres más de vitaminas para el cansancio, de probióticos o de ginseng?

Si te ha resultado útil nuestro artículo sobre las mejores vitaminas para el cansancio, por favor, deja un comentario y comparte este artículo.

(Fuente de la imagen destacada: Olegdudko: 102307930/ 123rf.com)

Referencias (29)

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Anabel Rodríguez Doctora en Medicina
Graduada en Medicina. Mi misión: Utilizar el método científico para encontrar nuevas formas de potenciar el rendimiento deportivo e intelectual de las personas sanas. Mi público: Aquellas personas que deseen información sobre la suplementación basada en la evidencia. Mis suplementos favoritos: L-teanina y vitaminas del grupo B.
Soy escritora académica y creativa. He trabajado desarrollando contenido para sitios web desde el 2015. Mi enfoque está en crear artículos únicos con información auténtica para ayudarte en la compra ideal. Para mí, más que un oficio, escribir es una forma de vida.
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